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jueves, 20 de junio de 2013

Diferentes tipos de gateo

Muchos padres de familia no conoce la importancia del gateo  para desarrollar correctamente el cerebro. Mediante el gateo los pequeños niños desarrollan la visión, la tactilidad, el habla, el equilibrio, además de otras importantes  funciones. Hoy en día la mayoría de los bebés no se arrastran, ni gatean lo suficiente,  no se les da la oportunidad de moverse libremente por el suelo, y esto puede causar futuros inconvenientes.



La importancia del gateo
El gateo es una de las bases para el desarrollo cerebral y educativo del niños. Gracias al gateo se van creando las  rutas de información neurológica entre los dos hemisferios, esto quiere decir, que va a facilitar el pasó de información esencial del un hemisferio a otro, permitiendo la maduración de las diferentes funciones cognitivas.

Todos los bebés, en sus primeros intentos por desplazarse por sí solos, gatean; pero no todos lo hacen de la misma forma. Si observamos bien a diferentes bebés, notaremos rápidamente que hay varios estilos de gateo, incluso si nos ponemos a analizar cada una de estas formas podremos descubrir cosas sobre nuestro bebé que desconocemos. Veamos algunas de las formas de gatear que pueden presentarse, sin ser estas el tradicional gateo en cuatro patas.

El bebé en el vientre materno se mueve en círculos, para desplazarse de esta forma hace palanca sobre la barriga y se balancea; estos movimientos son replicados por muchos bebés llegado el momento de comenzar a tener un desplazamiento autónomo. Esto es cuando apoyados sobre sus barrigas desplazan los brazos y las piernas logrando de esa forma moverse circularmente. Estos peques al pasar a la próxima etapa de motricidad dejarán de lado el típico gateo en cuatro patas.

El gateo sentado y el crawl

Una gran cantidad de niños, especialmente de los que han comenzado con el estilo peonza, pasan a desplazarse en la posición de sentados, por lo general con una pierna estirada y la otra flexionada. El desplazamiento lo logran con la ayuda del pañal protector. Se sabe que este tipo de desplazamiento es hereditario, por lo que se ha demostrado que el 40% de los niños que lo hacen tienen un papá o una mamá que ha hecho lo mismo siendo pequeños. Otro porcentaje de los niños que comienzan con el estilo peonza pasarán al estilo crawl, esto es como si estuvieran aún en el agua del vientre materno. Estos peques se arrastran apoyados en sus barrigas adelantando primero los brazos y luego los pies, casi imitando un estilo de nado.

1. Algunas causas

La cifra de niños que no pasan por el gateo viene aumentando en los últimos años.
Entre los motivos se encuentra la falta de tiempo de los padres, el deseo de que anden lo antes posible, la falta de espacios adecuados en los pisos… y probablemente que muchos padres no son conscientes de la importancia determinante de gatear en el desarrollo infantil y por tanto, no es algo que favorecen.

2. Las ventajas del gateo


Los especialistas sobre el tema señalan la importancia que tiene el gateo para el desarrollo del cerebro y por tanto, de distintas funciones cognitivas, hasta el punto de que gatear suele ser una estrategia de estimulación temprana y de rehabilitación para el tratamiento de diferentes trastornos. Especialmente destacan las siguientes características:
  1. El gateo desarrolla el traspaso de información entre los dos hemisferios cerebrales.
  2. Desarrolla el procesamiento sensorial de estímulos procedentes de diferentes vías: visuales, táctiles, auditivas…
  3. Estimula el desarrollo de la coordinación visio-motriz (ojo-mano), decisivas en el futuro para el aprendizaje de la escritura y la lectura.
  4. Así mismo desarrolla habilidades de organización y orientación espacial, así como el desarrollo del esquema corporal.

3. Algunas estrategias


Por tanto, entre los 7 y 10 meses, incluso después, aunque el niño ya ande, es conveniente que los padres favorezcan que su hijo gatee. Algunos consejos para ello son:

1. Acondicione un espacio 

Acondicione al menos, una habitación, para que el niño pueda gatear por el suelo tranquilamente y favorezca este comportamiento, por ejemplo, no le regañe si lo hace. Para gatear solo se requiere un suelo limpio, liso y cálido. Lo mejor es que el niño aprenda a recorrer la casa gateando.

2. No abuse del parque

Es un lugar seguro para él y para su tranquilidad como padres, pero deberían garantizar un tiempo diario en el que el niño pueda gatear libremente por la casa.

3. No tenga prisa para que ande

No le fuerce a ponerse de pie ni tenga prisa para que se ponga de pie. Cuando su cuerpo y su cerebro esté preparado lo hará, pero si lo hace sin estar lo suficientemente maduro será contraproducente.

4. Use algunos objetos para favorecerlo

Utilice juguetes sencillos para que el niño los persiga y alcance gateando: una pelota, un chochecito…
Si al niño no le gusta gatear, anímele a hacerlo: utilizar alfombras de colores en un lugar cálido y pasar un tiempo en el suelo con él puede resultarle atractivo.


Hay además varios juguetes muy efectivos para esta etapa que ayudan al niño a coordinar sus movimientos. Las pelotas con ruidos y colores son muy buenas, al igual que los juguetes cilíndricos con ruedas que hacen que el bebé los empuje y los persiga. Las mantas de actividades y los gimnasios de suelo son juguetes que estimulan los movimientos del bebé previos al gateo.

Por todo lo anteriormente dicho es muy importante darle la oportunidad al niño  para que puedan gatear y así logre un desarrollo integral.



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