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miércoles, 26 de agosto de 2015

¿Existe la depresión infantil?

La depresión, que antes solo se diagnosticaba en personas adultas, está cada día haciendo sufrir también a los niños. Ya no son sólo los adultos los que se deprimen. La depresión infantil puede surgir a causa de cambios importantes y estrés, como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, problemas familiares.


A PONERLES ATENCIÓN
Distintas investigaciones citadas en el Congreso Interamericano de Psicología apuntan que la depresión afecta al 1% de los preescolares (entre 3 y 6 años), al 5% de los niños en edad escolar y al 13% de los adolescentes. Los niños que viven con mucha tensión, que han experimentado una pérdida familiar o que tienen desórdenes de la atención o de la conducta, y/o presentan dificultades del aprendizaje o problemas de salud mental, corren mayor riesgo de sufrir depresión.

La incapacidad de los pequeños para expresar sus sentimientos y emociones dificulta detectar este trastorno mental.

¿Por qué aparece la depresión infantil?

La depresión, en general, se desencadena por la pérdida de algo. En el caso de los preescolares, esta carencia está relaciona con "la falta de cariño y de la presencia de la persona querida". Esto no significa que cualquier bebé que sufra el distanciamiento de su figura afectiva puede padecer una depresión.

Existe una serie de elementos que fomentan la aparición de este trastorno en los niños, que en la edad preescolar, están ligados fundamentalmente a las relaciones familiares. El abandono, el abuso psicológico y físico, así como los problemas emocionales de los padres, son algunos de los factores de riesgo en el seno familiar que pueden desencadenar una depresión infantil.

Síntomas para identificar la depresión infantil

Padres y profesores deben estar atentos cuando algún niño presenta alguna de las siguientes características:

-. Está continuamente triste, llorando con más facilidad 
-. Ha perdido el interés por sus  juegos favoritos y por el colegio
-. Se aleja de sus amigos y de la familia 
-. Presenta una comunicación pobre 
-. Se aburre y se cansa con facilidad 
-. Presenta menos energía o concentración
-. Está irritable o demasiado sensible ante pequeños problemas, teniendo rabietas o berrinches más fácilmente
-.Se le nota extremamente sensible hacia el rechazo y el fracaso 
-.Expresa baja autoestima, depreciándose a sí mismo
-. Se comporta de una manera agresiva 
-. Se queja constantemente de dolores tales como de cabeza o de estómago 
-. Duerme demasiado o muy poco 
-. Come demasiado o muy poco 
-. Habla de suicidio 
-. Habla de escaparse de casa

Pautas para prevenir la depresión en los pequeños

Una relación afectiva positiva entre los padres y el niño, así como una dinámica familiar armoniosa, son los inhibidores más importantes de una depresión prematura.

Mantener buenas relaciones y lazos afectivos entre los miembros de la familia.

Establecer reglas y normas de convivencia que faciliten al niño su integración social y procurar su cumplimiento.

Ofrecer un modelo de alegría y adaptación y procurar dominar las emociones extremas, ya que los niños copian el modelo que el adulto les ofrece.

Ayudarle a desarrollar su autoestima y la seguridad en sí mismo y ejercer la crítica constructiva.

Enseñarle a resolver sus problemas y aceptar sus retos.

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